1.-Presentación


¿Qué es eso de yawlaq?

Yawlaq es una palabra árabe, la raíz, el denominador común para llamar a eso que en unas partes le dicen aulaga, en otras ulaga, aliaga… y en todas partes es lo mismo: una planta correosa, punzante, salvaje y que cuando le toca da unas flores amarillas como llamas.

Yawlaq nace de la inquietud de visibilizar las distintas luchas e iniciativas sociales que, al margen de partidos, hay por todo el valle medio del Ebro: entre Logroño y Zaragoza, Pamplona y Soria, que a menudo se ven cuarteadas por límites provinciales e incluso nacionales, pero que con más frecuencia simplemente quedan a merced de lo que se haga en las capitales, que es donde se concentran los medios de difusión de noticias, donde más fácil le resulta a mucha gente encontrarse y coordinarse. El resultado es que aquí se oponen a una central térmica, allá les han jodido con un pantano, en otro lugar se oponen a un polígono de tiro, en muchos sitios no saben con quién compartir sus ganas de hacer algo sin sentirse manipulados, allá no se atreven a montar algo en el curro y los otros temen que se pierda la herencia antimilitarista de la anterior generación o no saben ni por dónde podrían empezar. Y mil cosas más, que el mundo está podrido. Pero resulta difícil coincidir con gente que piensa igual. Es así como mucha gente joven, por ejemplo, se siente incapaz de hacer en su pueblo lo mismo que se hace en las ciudades, que minusvalora sus propios problemas porque no tienen tanta propaganda y que acaba envejeciendo prematuramente en el ciclo de trabajar hasta morir, sin más audacias que el desparrame de fin de semana y algunos viajes organizados, ahogando sus ganas de cambio en conversaciones después de tres cervezas y resignarse a votar a algún aspirante a cacique. Esa misma situación se da a menudo también en los barrios de las ciudades, aparentemente separados por una zanja de los mundillos revolucionarios.

Es por eso por lo que pensamos dedicarnos a ir sacando a la luz el tejido social rebelde que hay en el valle medio del Ebro –más o menos- para facilitar relaciones de apoyo mutuo entre agrupaciones (colectivos, asociaciones, centros sociales…) e individualidades, desarrollando herramientas para la transformación social y hacer de puente con los colectivos e individualidades afines que conozcamos en las ciudades con el fin de romper el aislamiento que suele producirse en el campo y en los barrios urbanos.

Por lo pronto, mientras vamos conociendo gente e iniciativas estamos poniendo en marcha un blog que sirva de tablón de anuncios, refleje y difunda las actividades e inquietudes que se cuecen por aquí. Así contribuiremos a romper el aislamiento y veremos que hay más de lo que parece. Si te parece bien nuestra idea, colabora en esta fase y haz tu aportación al blog. Cuéntanos lo que pasa donde vives.

Dado que pensamos que nuestra labor fundamental es la de comunicar, entretejer [1] y amplificar, no queremos difundir un mensaje político hiperespecializado sino una serie de conceptos básicos o ideas-fuerza en torno a los que trabajar. Lo primero es que estamos contra la dominación y la explotación de unas personas sobre otras, sea a través de mecanismos económicos, políticos, tradicionales u organizativos. Como dicen los castellanos, nadie es más que nadie. La línea entre quien domina y quien no quiere ser dominado traza la frontera entre ellos y nosotros.

Hay una serie de tareas que deben emprenderse para tomar nuestras vidas en nuestras manos, incluyendo aquello que nos rodea. Eso es lo que queremos y los políticos no lo harán por nosotros, ni los jefes, ni se puede comprar.

Pensamos que la acción directa es la forma más coherente para tomar desde ya nuestra vida en nuestras manos. Por eso defendemos también la asociación libre de modo que no se arrastre ni se frene a nadie a la hora de actuar.

Nos parece vital el respeto a los compañeros aunque no compartamos su visión o su manera de hacer las cosas, siempre y cuando se atengan a estos principios que consideramos esenciales.

Nuestra experiencia pasada nos ha demostrado que la falta de compromiso genera frustración; más vale comprometerse a poco y hacerlo que comprometerse a mucho y no hacer nada o hacer poco. En general, nos parece necesario el cultivo de ciertas virtudes personales porque sin ellas no hay apoyo mutuo ni liberación posible.

Somos gente, no somos especiales y no tenemos nada de que avergonzarnos. Por eso nos parece esencial hablar de manera comprensible, sin ocultarnos detrás de palabras que nos lleven a comunicarnos sólo con quienes comprendan nuestra jerga y porque es necesario que todas las personas dominadas seamos capaces de entendernos.

¿Te parecen bien estos principios? No queremos que las masas nos sigan, ni que se nos unan, puesto que no somos, ni queremos ser vanguardia de nada, sólo queremos que las aliagas/ulagas/aulagas vayan sacando las flores para reconocerse entre sí… y puede que también las púas.


[1] ¡No entretener!

WWW.YAWLAQ.NET